LA CONFRATERNIDAD DE IGLESIAS DEL PACTO EVANGÉLICO
CIPE es la confraternidad que reúne a todas las Iglesias del Pacto Evangélico de los países de habla hispana incluyendo Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, México y los Estados Unidos, España y Uruguay como países asociados, con el propósito de buscar identificación y unidad como familia del Pacto, en áreas donde el Espíritu Santo nos guíe a apoyarnos e intercambiar experiencias que enriquezcan la vida de la Iglesia. CIPE no pretende crear súper estructuras que ejerzan autoridad ni tampoco imponer decisiones.
Confesamos a Cristo y la fe de los apóstoles tal como la Biblia da testimonio ya que Toda Escritura es inspirada por Dios y es útil para la enseñanza, para la reprensión, para la corrección, para la instrucción en justicia (2 Timoteo 3.16 R-V Actualizada).
Los cristianos del Pacto sostenemos que la Biblia es la Palabra de Dios y la única regla perfecta de fe, doctrina y conducta. ¿Dónde está escrito? fue la pregunta que se hicieron nuestros antepasados espirituales y que sigue siendo válida en toda conversación referente a la fe y a la vida cristiana.
AFIRMACIONES QUE NOS DISTINGUEN COMO
Manteniendo su consistencia con la afirmación del cristianismo clásico y su propia experiencia histórica, la Iglesia del Pacto afirma como central a su vida y pensamiento ciertos énfasis evangélicos.
Con mucha frecuencia las personas se preguntan:
¿Qué es la Iglesia del Pacto Evangélico?
¿Cuáles son sus bases?
¿Qué cree?
¿Quiénes son?
¿De dónde viene?
La Iglesia del Pacto Evangélico se puede definir como una y muchas
a la vez, dependiendo del lugar donde se haya establecido. Su característica
esencial está que es un movimiento de vida más que un movimiento doctrinal.
Para algunos la Iglesia del Pacto es:
" Un lugar de refugio
" Su familia extendida
" Una iglesia con los brazos abiertos
" Una iglesia activa
" El campo de trabajo donde Dios los puso
" Una comunidad de fe
" Una parte del cuerpo universal de Cristo
Todo esto y mucho más es la Iglesia DEL PACTO EVANGÉLICO.
Confesamos a Cristo y la fe de los apóstoles tal como la Biblia da testimonio ya que toda Escritura es inspirada por Dios y es útil para la enseñanza, para la reprensión, para la corrección, para la instrucción en justicia (2 Timoteo 3.16 R-V Actualizada).
Los cristianos del Pacto sostenemos que la Biblia es la Palabra de Dios y la única regla perfecta de fe, doctrina y conducta. ¿Dónde está escrito? fue la pregunta que se hicieron nuestros antepasados espirituales y que sigue siendo válida en toda conversación referente a la fe y a la vida cristiana.
Nos sentimos herederos espirituales de la Reforma de la Iglesia ocurrida en el siglo XVI. Afirmamos, con los reformadores, la soberanía de la Palabra de Dios sobre todo credo. Afirmamos el sacerdocio de todos los creyentes. Afirmamos con los reformadores que la salvación es por gracia y únicamente por medio de la fe. Vivir de acuerdo a estas afirmaciones es vivir de acuerdo al mensaje de la Biblia en medio de un mundo cada vez más incierto.
La Iglesia del Pacto Evangélico se identifica como una Iglesia Apostólica, una
Iglesia Universal, una Iglesia Reformada y una Iglesia Evangélica.
Tiene su origen en el mandato de Cristo: Id y haced discípulos a todas las naciones,
y es el fruto de siervos y siervas de Dios, de varias nacionalidades, que
a lo largo de la historia han cumplido esta encomienda.
La Iglesia del Pacto se sitúa en la Reforma Protestante iniciada por Martín Lutero,
que tuvo en Olavus Petri--estudiante sueco en Wittenberg--un discípulo
que vivió la emoción de las 95 tesis propuestas por Lutero. Olavus Petri llevó
consigo las enseñanzas bíblicas del reformador alemán que dieron origen a
la Iglesia Luterana de Suecia, que puso las bases de la instrucción bíblica de la
Iglesia del Pacto.
En Suecia, así como en otros países europeos, siervos y siervas de Dios, inflamados
por la lectura de la Biblia y por una relación personal con Jesús, se propusieron
predicar y proclamar las Buenas Nuevas al mundo, y así nació la Sociedad
de Misiones que posteriormente se separó de la Iglesia Luterana. Como
denominación, la Iglesia del Pacto nació durante el despertar espiritual que
vivió Europa en el siglo 19.
Su apego a las Sagradas Escrituras le da a la Iglesia del Pacto la característica
de un movimiento de vida, pero esto no quiere decir que la Iglesia del Pacto
menosprecie la importancia de la doctrina.
Afirmamos que estamos ubicados en el amplio campo de las iglesias evangélicas.
Tenemos historia. Tenemos bases firmes.
La Iglesia del Pacto se considera parte integrante del cristianismo histórico. Reconocemos los credos de la Iglesia como declaraciones concisas de la fe bíblica. Hacemos referencia particularmente al Credo de los Apóstoles y al Credo Niceno.
Una Iglesia Evangélica se caracteriza por someterse a la autoridad de la Biblia, afirmar la necesidad absoluta del nuevo nacimiento, cumplir con el mandato de Cristo de evangelizar el mundo, ofrecer enseñanza continua de la fe en su contexto histórico, y asumir su responsabilidad ineludible en la promoción de la justicia social.
La Iglesia del Pacto no se considera la mejor ni la única. Tiene los brazos abiertos a todos cuantos aman al Señor y obedecen sus mandamientos. Creemos que también otras iglesias forman parte del pueblo de Dios. Por eso decimos con el salmista: Yo soy amigo de los que te honran y de los que cumplen tus preceptos (Salmo 119.63 VP).
AFIRMACIONES DE LA
1
LA CENTRALIDAD DE LA PALABRA DE DIOS
2
LA NECESIDAD DEL NUEVO NACIMIENTO
3
UN COMPROMISO CON LA MISIÓN INTEGRAL DE LA IGLESIA
4
LA IGLESIA COMO COMUNIDAD DE CREYENTES
5
UNA DEPENDENCIA CONSCIENTE DEL ESPÍRITU SANTO
6
LA REALIDAD DE LA LIBERTAD DE CRISTO