Una Iglesia Evangélica se caracteriza por someterse a la autoridad de la Biblia, afirmar la necesidad absoluta del nuevo nacimiento, cumplir con el mandato de Cristo de evangelizar el mundo, ofrecer enseñanza continua de la fe en su contexto histórico, y asumir su responsabilidad ineludible en la promoción de la justicia social.
La Iglesia del Pacto no se considera la mejor ni la única. Tiene los brazos abiertos a todos cuantos aman al Señor y obedecen sus mandamientos. Creemos que también otras iglesias forman parte del pueblo de Dios. Por eso decimos con el salmista: Yo soy amigo de los que te honran y de los que cumplen tus preceptos
(Salmo 119.63 VP).